Rionegro mira al 2050; Guatapé planea su turismo hasta el 2032. Baranoa, ¿hasta cuándo va a mirar de cuatro en cuatro años?
Rionegro planea al 2050 y Guatapé al 2032. En esta columna se plantea Baranoa 2100, una visión para que el municipio deje de pensar solo de cuatro en cuatro años.
- El autor plantea en Baranoa una visión de largo plazo llamada Baranoa 2100 para evitar pensar solo en cada administración.
- La propuesta busca que las decisiones y doce apuestas estratégicas del municipio superen el próximo cuatrienio y no se improvisen.
Hay noticias que a uno lo ponen a pensar. Rionegro, Antioquia, está revisando su POT con la mirada puesta en el 2050, en asuntos tan concretos como el crecimiento de la población, la vivienda, la movilidad y el aeropuerto.
Y Guatapé también tiene una lección para nosotros. Su Plan de Desarrollo Turístico 2014–2032 propone una ruta de largo plazo para articular el turismo con el ordenamiento territorial y la inversión pública y privada. Además, el municipio ha estudiado la capacidad de carga turística para organizar mejor la actividad y proteger el territorio. No es que allá todo esté resuelto; justamente, planificar sirve para reconocer los retos y decidir cómo enfrentarlos.
Dos municipios distintos, dos realidades distintas, pero una misma enseñanza: si uno no piensa el futuro, termina corriendo detrás de los problemas.
Y Baranoa, ¿hasta cuándo va a mirar de cuatro en cuatro años?
Aquí llega un gobierno con su librito; después llega otro y trae el suyo. Se cambian las prioridades, se rebautizan los proyectos y, muchas veces, volvemos a arrancar desde cero. Así se nos va el tiempo: anunciando lo que no arranca, inaugurando lo que debió terminarse hace rato y dejando para mañana lo que la gente necesita hoy.
Y sí, esto también es responsabilidad nuestra. Como ciudadanos, a veces exigimos soluciones inmediatas, pero no siempre preguntamos si hay un plan, si las obras se sostienen o si alguien va a responder por lo que quedó a medias. Nos acostumbramos a mirar solo al próximo alcalde. Esa costumbre hay que cambiarla, compae.
Baranoa tiene con qué. Hay gente trabajadora, talento, cultura, vocación agropecuaria y una ubicación que puede jugar a favor. Pero las potencialidades no se convierten solas en desarrollo, ni basta con nombrarlas en una tarima. Hay que organizarlas, invertir bien y ponerse de acuerdo en un rumbo.
Por eso he venido planteando BARANOA 2100: una visión para que las decisiones de hoy no dependan del ánimo de cada administración y podamos pensar el municipio más allá del próximo cuatrienio. Estas son sus doce apuestas estratégicas:
- Capital de la inversión privada.
- Distrito Agroindustrial del Centro del Atlántico.
- Baranoa Forma.
- Plan Integral de Movilidad y formalización del mototaxismo.
- Baranoa Destino 365.
- Ciudad Segura e Inteligente.
- Ciudad Campestre Internacional.
- Secretaría de Movilidad y Espacio Público.
- Baranoa Verde 2100.
- Oficina Baranoa 2100.
- Baranoa Digital.
- Baranoa Capital Educadora.
No son doce promesas para salir del paso. Son propuestas para discutirlas, corregirlas, aterrizarlas y convertirlas en compromisos que se puedan medir, con metas para 2030, 2040 y 2050, y un horizonte al 2100. Porque liderar también es poner ideas sobre la mesa y tener la disposición de escuchar cuando la gente las mejora.
Planificar a largo plazo no significa decirle a la comunidad que espere. Los problemas de los barrios, la movilidad, el empleo, la seguridad y la educación están aquí, ahora. Significa resolver lo urgente sin improvisar, hacer obras que sirvan y dejar instituciones con memoria. Que una administración no borre de un plumazo todo lo que hizo la anterior, solo porque no lleva su nombre.
Y nosotros también tenemos una tarea: participar, cuidar lo público, pedir cuentas y no conformarnos con el anuncio de turno. El futuro de Baranoa no lo construye una sola persona, ni se decide únicamente en el despacho del alcalde. Se construye entre todos, aunque a veces nos cueste sentarnos a conversar y pensar más allá de la pelea política del momento.
Baranoa necesita menos improvisación, menos proyectos personales y más visión de Estado. Necesita liderazgo, sí, pero un liderazgo que convoque y dé ejemplo; que entienda que gobernar no es adueñarse del municipio, sino recibir una responsabilidad y entregarla mejor.
Compai, dejemos de vivir pendientes del próximo alcalde. Empecemos a pensar qué Baranoa queremos dejarles a nuestros hijos y nietos. Esa conversación ya no da espera.
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del Atlántico.
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