Baranoa
Condecoración a Miguel Polo Polo desata controversia por el legado de Juan José Nieto
El reconocimiento otorgado al congresista por la Comisión Legal Afrocolombiana y el Congreso de la República generó cuestionamientos en distintos sectores del Caribe. En Baranoa, tierra natal de Juan José Nieto, algunas voces han puesto en duda la pertinencia de la distinción.
La entrega de la Mención Honorífica Juan José Nieto al representante a la Cámara Miguel Polo Polo abrió una nueva discusión política alrededor del legado del único presidente afrodescendiente que ha tenido Colombia. El reconocimiento fue otorgado por el Congreso de la República y la Comisión Legal Afrocolombiana, según informó el propio congresista a través de sus redes sociales.
La polémica no tardó en aparecer. La distinción Juan José Nieto, que lleva el nombre del estadista nacido en Sibarco, corregimiento de Baranoa, suele estar asociada a la defensa de las comunidades afrocolombianas y al reconocimiento de liderazgos sociales. Por esa razón, algunas reacciones cuestionaron que el homenaje recayera en una de las figuras más controvertidas de la política nacional.
Entre quienes expresaron reparos se encuentra el abogado y dirigente baranoero Cristian Mendoza, quien aseguró que «un reconocimiento con ese nombre debería exaltar liderazgo real, servicio comprobado y defensa seria de las comunidades afrocolombianas». En su publicación agregó que la decisión «deja un mensaje bastante difícil de entender» y sostuvo que la mención «parece tener más ironía que justicia».
La controversia adquiere una dimensión especial en Baranoa. Allí nació Juan José Nieto Gil en 1805, una figura reivindicada durante las últimas décadas por historiadores, académicos y organizaciones culturales como símbolo de inclusión, movilidad social y representación política de las comunidades afrodescendientes.
Mientras sus críticos consideran que el reconocimiento contradice el espíritu del legado de Nieto, los defensores de Polo Polo argumentan que el congresista representa una visión distinta del liderazgo afrocolombiano y destacan que la condecoración fue entregada precisamente por la Comisión Legal Afrocolombiana del Congreso.
El propio representante agradeció la distinción señalando que la recibe «con gratitud y con el compromiso de seguir trabajando por la defensa de la libertad, la igualdad ante la ley y el bienestar de todos los colombianos».
Más allá de la discusión partidista, el episodio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿qué valores y qué tipo de liderazgo deben ser reconocidos cuando una distinción lleva el nombre de una de las figuras históricas más importantes nacidas en Baranoa? Esa discusión, al menos por ahora, parece estar lejos de cerrarse.