Atlántico
¿Qué tan seguras son las operaciones bancarias en el Atlántico?
Una seguidilla de atracos y hurtos calificados registrados en bancos de Sabanalarga y Baranoa enciende las alarmas entre los usuarios del Atlántico. La comunidad exige respuestas de las entidades financieras y de las autoridades ante la escalada delictiva.
El ejercicio de realizar trámites económicos o retirar dinero en efectivo en las entidades bancarias del departamento del Atlántico se ha convertido en una actividad de alto riesgo.
Una seguidilla de hurtos calificados y atracos registrados en los últimos meses en municipios como Sabanalarga y Baranoa enciende las alarmas de la ciudadanía y deja al descubierto graves vulnerabilidades en los esquemas de seguridad presenciales tanto de las plataformas financieras como de los entornos públicos circundantes.
Los delincuentes ya no se limitan a esperar a sus víctimas en corredores solitarios tras efectuar los retiros, sino que han llegado al extremo de desafiar a las autoridades dentro de los mismos establecimientos. Un hecho insólito conmocionó recientemente a la comunidad de Sabanalarga cuando hombres armados ingresaron a la sede del Banco Agrario y asaltaron a una usuaria en el interior de las instalaciones.
A este grave suceso se suma un millonario fleteo registrado en Baranoa, donde un ciudadano fue despojado de 27 millones de pesos bajo la amenaza «dame la plata o te mato» segundos después de haber abandonado la oficina bancaria, evidenciando el constante acecho de marcadores y delincuentes motorizados en la zona.
Esta escalada delictiva genera un clima de marcada prevención entre los atlanticenses al momento de asistir a taquillas, cajeros automáticos o corresponsales bancarios para atender sus obligaciones.
Ante la recurrencia de estos episodios, la comunidad exige respuestas claras a las entidades financieras sobre la efectividad de sus protocolos de protección interna, mientras requiere a la Policía del Atlántico y a las alcaldías municipales una intervención integral con dispositivos de inteligencia que permitan desarticular las redes de marcadores y devolver la tranquilidad a los usuarios en las calles.