Barranquilla
Extorsión azota a comerciantes de Barranquilla; UDECO Clama por Unidad y Apoyo Estatal
La extorsión mantiene en vilo a comerciantes y tenderos de Barranquilla, especialmente en barrios como San Felipe y El Barrio Abajo. Esta problemática, que ya suma más de seis años, ha provocado cierres de negocios y graves afectaciones personales, llevando a UDECO a pedir una acción unificada y un mayor apoyo estatal para enfrentar a los criminales.
Los comerciantes y tenderos de Barranquilla, particularmente en barrios como San Felipe y El Barrio Abajo, están sumidos en la desesperación debido al recrudecimiento de las extorsiones.
Esta situación, que lleva más de seis años afectando al sector productivo de la ciudad, ha encendido las alarmas de orden público en el suroriente.
Reportes recientes indican que comerciantes de la calle 70 en San Felipe han recibido panfletos extorsivos de un supuesto grupo autodenominado «Bloque Resistencia Caribe», lo que ha generado un ambiente de gran temor e incertidumbre entre los afectados.
Orlando Jiménez, directivo de la Unión Nacional de Comerciantes (UDECO), ha confirmado la grave afectación que esta problemática ha causado a micro y pequeños comerciantes.
Muchos de ellos se han visto forzados a vender sus negocios a precios irrisorios o, en el peor de los casos, a cerrarlos definitivamente.
Las extorsiones no solo han tenido consecuencias económicas devastadoras, sino que también han impactado la vida, la salud física y mental de las víctimas, con registros de muertes, heridos, amenazas y desplazamientos forzados.
Jiménez reconoció los esfuerzos de las autoridades. Destacó que, en los últimos 24 meses, el GAULA de la Policía Nacional (ahora con 120 efectivos en el área metropolitana) y el GAULA militar han recibido refuerzos significativos.
Además, se han implementado estrategias como visitas directas negocio a negocio en barrios, plazas de mercado y centros comerciales, ofreciendo acompañamiento y contacto directo a los comerciantes.
A pesar de estos esfuerzos coordinados, la problemática persiste.
Si bien se ha logrado un control parcial en algunos barrios, el fenómeno ha migrado a otros sectores como Soledad, Malambo o zonas específicas de Barranquilla, incluyendo actualmente el Barrio Abajo y Montecristo.
UDECO insiste en la vital importancia de que los comerciantes denuncien de inmediato cualquier eventualidad al GAULA.
En cuanto al balance de negocios cerrados, Orlando Jiménez indicó que, si bien en años anteriores (especialmente entre 2021 y 2022) se registraron más de 200 cierres en el área metropolitana, en los últimos dos años, más del 70% de los negocios que cerraron temporalmente por extorsión han logrado reabrir.
Esto ha sido posible gracias al acompañamiento y la asesoría brindada por los GAULA.
Sobre la propuesta de Paz Total del Gobierno Nacional, que incluirá el sometimiento de organizaciones criminales, UDECO manifiesta su esperanza en que estas iniciativas generen resultados tangibles.
Jiménez enfatizó la difícil situación de los pequeños comerciantes, quienes a menudo recurren a préstamos para cumplir con las exigencias de los extorsionistas, enfrentando amenazas directas a sus vidas, familias y negocios.
«No importa si el gato es verde, blanco, amarillo, colorado, marrón, lo importante es que cace el ratón», afirmó, refiriéndose a la necesidad de resultados concretos y efectivos.
Finalmente, Jiménez abordó el desafío que representan las grandes cadenas de almacenes (como Ara, D1, Ísimo y Olímpica) que han penetrado fuertemente en estratos 1, 2 y 3.
Esta expansión afecta directamente a tenderos, pequeños panaderos, restaurantes y ferreterías.
UDECO ha intentado impulsar proyectos de asociación entre pequeños comerciantes para comprar al por mayor y así competir con mejores precios, una idea que la organización visionó hace más de 10 años.
Sin embargo, la dificultad radica en la falta de recursos y la reticencia de los comerciantes a invertir antes de ver resultados inmediatos, lo que impide consolidar una economía de escala que les brinde ventajas competitivas.