Baranoa
Baranoa volvió a votar distinto: Abelardo gana la Presidencia, pero Cepeda se impone ampliamente en el municipio
Los resultados de la segunda vuelta presidencial confirmaron una tendencia que ya se había observado en elecciones anteriores: mientras Colombia giró hacia la derecha, Baranoa mantuvo una mayoría favorable al Pacto Histórico. El resultado también permitió medir qué tan cerca estuvo el pronóstico realizado antes de la jornada electoral.
La segunda vuelta presidencial dejó un mensaje político contundente tanto para Colombia como para Baranoa. Aunque el municipio volvió a inclinarse mayoritariamente por la fórmula del Pacto Histórico, el país optó por un cambio de rumbo al elegir como presidente a Abelardo de la Espriella, quien llegará a la Casa de Nariño con una agenda centrada en seguridad, crecimiento económico y fortalecimiento institucional.
En Baranoa, Iván Cepeda obtuvo 23.514 votos (66,72 %), mientras que Abelardo de la Espriella alcanzó 11.462 sufragios (32,52 %). Sin embargo, más allá de la diferencia local, los resultados muestran que la derecha logró consolidar una base electoral significativamente más fuerte que la registrada en elecciones anteriores. De hecho, la votación de De la Espriella superó ampliamente los registros obtenidos por candidatos de ese sector en los últimos ciclos presidenciales.
El resultado también permitió poner a prueba las proyecciones realizadas antes de la jornada electoral. Los análisis apuntaban a una ventaja para Cepeda en Baranoa, pero advertían sobre el crecimiento de un voto de opinión crítico frente al Gobierno saliente. Aunque el municipio mantuvo una mayoría progresista, la elección nacional terminó demostrando que una parte importante del electorado colombiano buscaba una alternativa distinta para conducir el país durante los próximos cuatro años.
Lea aquí: ¿Cómo votaría Baranoa en 2026? Lo que dicen los datos electorales
Qué significa la elección de Abelardo para Baranoa y el Atlántico
Para el Atlántico y la región Caribe se abre ahora un escenario político inédito. Por primera vez en varios años, buena parte de la costa tendrá que construir canales de interlocución con un gobierno nacional que no obtuvo sus mejores resultados en la región.
Desde distintos sectores se espera que las diferencias electorales no se traduzcan en barreras para la gestión de proyectos estratégicos relacionados con infraestructura, seguridad, agua potable, competitividad y desarrollo regional.
La expectativa también se concentra en la relación entre el nuevo Ejecutivo y los gobiernos territoriales. Durante la campaña, Abelardo de la Espriella insistió en que su administración buscaría fortalecer la descentralización y acelerar la ejecución de obras mediante alianzas con departamentos y municipios. En una región históricamente golpeada por rezagos en infraestructura y servicios públicos, esas promesas serán observadas con especial atención.
Los resultados dejan además una lectura política relevante para Baranoa. Mientras las elecciones legislativas mostraron la fortaleza de partidos tradicionales y movimientos de centro derecha en el municipio, la elección presidencial volvió a evidenciar una ciudadanía que diferencia entre el voto local y el voto nacional. Esa dualidad explica por qué Baranoa puede respaldar proyectos políticos distintos según el tipo de elección y el debate que se encuentre en juego.
Con Abelardo de la Espriella ya elegido presidente, la discusión electoral comienza a quedar atrás. Lo que sigue será la evaluación de su capacidad para convertir las promesas de campaña en resultados concretos para regiones como el Atlántico, donde una parte importante de los votantes optó por una alternativa diferente, pero donde persisten demandas urgentes de inversión, seguridad y desarrollo económico.